SpaceX busca 40.000 millones de dólares en deuda para comprar chips de Nvidia: la IA ya se financia como infraestructura
El Financial Times publicó el 6 de octubre que SpaceX negocia 40.000 millones de dólares en deuda, liderada por Apollo, para comprar chips de Nvidia. No es una compra cerrada: es una foto de cómo se financia la IA en 2026.
Qué se reportó el 6 de octubre
El diario británico, citando a personas familiarizadas con el asunto, situó a Apollo Global Management al frente de la operación. Reuters, Bloomberg, The Straits Times, Benzinga y TechCentral replicaron el reporte entre el 6 y el 7 de octubre. Ninguna de las piezas habla de un anuncio oficial: todas hablan de negociaciones.
La estructura: 10.000 millones en préstamos y 30.000 en deuda de grado de inversión
El paquete se repartiría en dos tramos de naturaleza distinta:
- Cerca de 10.000 millones de dólares en préstamos bancarios.
- Cerca de 30.000 millones en deuda de grado de inversión (investment grade).
Que el tramo mayor sea de grado de inversión importa: los compradores de esa deuda la consideran de bajo riesgo de impago, y si el mercado acepta esas condiciones para financiar chips, el apetito por el sector sigue alto.
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Lo que el reporte no dice
El cierre previsto en 2027 es una estimación de las fuentes, no un compromiso. Tampoco se especifica qué chips se comprarían ni su precio, así que conviene no rellenar ese hueco con estimaciones. Ni SpaceX ni Nvidia han confirmado nada, y los análisis que especulan con una sociedad intermedia que tendría los chips como garantía son interpretación de un medio, no un hecho publicado por las partes.
Por qué es una noticia de IA
Hace tres años, la conversación sobre chips era de laboratorios y de cuatro hiperescaladores. Hoy el comprador es una empresa que además lanza cohetes.
De laboratorio privado a cotizada
El 2 de febrero de 2026 SpaceX absorbió xAI en una fusión por canje de acciones, y el 12 de junio llegó su salida a bolsa, la mayor de la historia, con una valoración que las crónicas situaron alrededor de 1,77 billones de dólares (cifra distinta de la de la fusión, en torno a 1,25 billones; no conviene mezclarlas). El efecto práctico: comprar cómputo dejó de ser el gasto de un laboratorio y pasó a ser capex de una cotizada, que se financia en los mercados de deuda a una escala que un laboratorio privado no alcanza.
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Colossus 2: duplicar los chips antes de fin de año
El 25 de septiembre, Musk dijo que Colossus 2, el centro de datos de Memphis, podría más que duplicar su número de chips Nvidia antes de que termine el año. Es su declaración, no una cifra auditada, así que lo prudente es hablar de cientos de miles de aceleradores. La demanda es tal que Nvidia tiene problemas incluso para controlar por dónde salen sus servidores: en octubre se acusó a un directivo de California de contrabando de 300 millones en servidores con chips Nvidia rumbo a China.
Dinero que hay que devolver
Lo interesante no es la cifra, sino el pago: comprar cientos de miles de aceleradores cuesta más que el beneficio trimestral de casi cualquier empresa.
Deuda de grado de inversión y colateral
La deuda investment grade es la que las agencias consideran de bajo riesgo de impago, y por eso se coloca más fácil y más barata; el tramo bancario es el más convencional. En conjunto, el cómputo pasa a ser infraestructura con vencimiento, no gasto de investigación.
No es un caso aislado
Según el Financial Times del 2 de octubre se armaba un paquete récord de unos 60.000 millones en deuda para financiar alquileres de chips de Broadcom para Anthropic. La misma semana, Nvidia anunciaba una recompra de 150.000 millones y contratos con Anthropic por 180.000 millones. También se ha reportado que Nvidia exploraría con aseguradoras productos para cubrir a los prestamistas de préstamos respaldados por chips: si el colateral es el hardware, el prestamista quiere saber cuánto valdrá en dos años, y los chips se deprecian rápido.
La pregunta del calendario
La duda de fondo es si el retorno llega antes que el vencimiento: la deuda tiene fecha de pago y los ingresos de la IA son más inciertos. El 6 de octubre, estrategas de Bank of America advirtieron de una posible burbuja tecnológica y recomendaron cubrirse con derivados. Es la postura de unos analistas, no un hecho.
La otra vía: fabricar en vez de comprar
Terafab es el proyecto de fábrica de semiconductores de Tesla y SpaceX en Grimes County, Texas, presentado el 21 de marzo de 2026 con un objetivo declarado de más de un teravatio de cómputo al año. Sus cifras hay que darlas con fecha: la fase 1 se ha cifrado en más de 16.800 millones de dólares y el complejo completo podría acercarse a los 119.000 millones.
Intel, TSMC y el reparto de roles
Intel se sumó el 7 de abril como socio principal de fabricación y Musk ha mencionado su proceso 14A; eso no lo convierte en dueño del proyecto, solo aporta tecnología. El 3 de octubre Musk confirmó conversaciones iniciales con TSMC, y el 7 de octubre aclaró que sus empresas construirán y operarán el complejo y que TSMC podría subarrendar parte de la capacidad, mientras el consejero delegado de Intel, Lip-Bu Tan, confirmaba a Bloomberg que Intel sigue. Traducido: nadie se va, pero el reparto sigue abierto.
Qué significa esto para ti
Si compras o alquilas cómputo, el acceso a las GPU seguirá caro, escaso y cada vez más financiarizado: la disponibilidad de un proveedor depende ya también de su balance, como recuerda el episodio de la escasez de memoria hasta 2028. Si decides tecnología en una empresa, mira la salud financiera del proveedor al firmar contratos de cómputo. Y si montas hardware, la deuda respaldada por chips cambia la vida útil y la depreciación: el ciclo de renovación deja de ser solo una decisión técnica. Las grandes tecnológicas ya diseñan chips de inferencia propios para no depender del mismo proveedor.
Qué viene después
Si el cierre se confirma en 2027, habrá que ver cuánto de esos 40.000 millones se ejecuta, si Terafab acaba con Intel, con TSMC o con los dos, y si el mercado sigue comprando deuda de IA al mismo precio.
Conclusión
La noticia no es que SpaceX compre chips: es que pida prestado para hacerlo. Eso dice más del estado del sector que cualquier cifra de aceleradores. Si te interesa cómo se mueven los cimientos de la IA, sigue leyendo el blog: cada semana analizamos chips, centros de datos y financiación con datos verificados.


